Jé, ¡¡¡me he librao del hebreooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo[...]!!! Pues eso, que estoy más contenta que tó. Y es que, por mucho que me esforzaba en verle la gracia a hablar como si estuviera vomitando (al jalá ja yo que sé) no lo conseguía. Que no, que cuando un idioma no llama la atención se hace insufrible aprenderlo, y más en una clase en que de 9 personas que estamos (6 de ellos erasmus) sólo 2 no sabíamos nada de hebreo, así que encima éramos las dos tontillas de la clase que "no reconocen ni las letras" (a ver, yo un abecedario con letras distintas no me lo puedo aprender en 2 horas...). Así que después de tropecientas vueltas conseguí alterar mi matrícula y ahora estoy en portugués. Me dicen por ahí que la profesora está loca, da las clases en portugués, cambia de tema según le da ("ya estoy harta de este verbo, vamos a dar... los determinantes") y cosas así. Pero ya ni me importa, no estoy en hebreeo! =D
Así que ya empiezo a pillarle más el gustillo a esta carrera, que después de todo no es tan fea. Que sí, que mucho español y dentro de nada también mucha literatura e historia, pero bueno, se compensa :)
Además Granada me sigue pareciendo tan mágica como el primer día... extranjeros por todos lados, sonrisas, ambientes bohemios, gente por la calle a todas horas, lugares para todos los gustos. Esa gran calle Navas para las tapas y el gran Pedro Antonio para salir de fiesta. Ese paseo Federico García Lorca y otros tantos parques en los que perderse. Decidme a mí, si en estas condiciones es fácil ponerse a estudiar... aiish
Encima la independencia de tener mi piso y poder hacer lo que quiera me encanta. Que sí, que da pereza lavar ropa, planchar, limpiar, hacer de comer, comprar de todo, controlar el dinero, no poder decir "mamá, ven a recogerme, que se me ha hecho tarde", esperar a los autobuses sola durante más de una hora, ver que faltan horas para todo lo que pretendías hacer, eso de estar tirada en la cama y echar de menos que digan "veenga, que tienes quee...". Pero, ¿y eso de poder salir a dar una vuelta y no tener que dar explicaciones?", "?o no dormir en el piso y no tener que explicar por qué?, ¿y comer cuando me apetece lo que me apetece?, no sé... al fin y al cabo poder hacer lo que quiera cuando quiera, mientras cumpla con unas obligaciones. Si es que... ¡ESTO ES VIDA!
=D
Me alegro de que estés más contenta. Un abrazo.
ResponderEliminarMe alegro de lo del hebreo, aunque a mí sí me gustó cuando lo dí ( dos años) y por lo demás, jaja me has hecho ponerme a temblar,QUE MI HIJO SE VA PARA ALLÁ EL AÑO QUE VIENEEEEEEEEEEEEEEE!!
ResponderEliminarUn besote
Mira qué contenta está mi Cris, saboreando las mieles de la libertad!!! jajajaajaja
ResponderEliminarMe alegro de que le hayas dado la patá al hebreo. Y mira, jamía, el portugués no está mal. Así podrás hablar con Ronaldo cuando nos lo encontremos por la calle. Sí, sí, en la plaza Bib-Rambla o por ahí...
jajajaajajaj
Besos, niña!!
Amelche: bastante más, supongo que soy de las que buscan todo lo bueno entre lo malo :) Si algún día pasas por Granada avisa, que entre viaje y viaje quién sabe si un día prefieres pasar por aquí!
ResponderEliminarMontse: ¡tiembla, tiembla! Bueno, si viene a Granada mientras no le busques piso (o residencia, depende de dinerillo y esas cosas) en todo el centro se controlará... supongo jajaj. Del hebreo... le pillé manía desde que tuve que cogerlo y no he podido evitarlo; si quieres apuntes tengo, por si quieres recordar :) Un besico!
Lourdes: oi oi oi, si nos lo encontráramos por ahí necesitaría un vocabulario diferente al que se enseña en la universidad, no especialmente bonito jaja. Aiiis (a ver si sabés de qué es este aiis jajaja), un besazo guaaaaaaaaaaaaaaaaaapa
OK, si voy, te aviso. Aunque, de momento, toca Barcelona a final de mes. :-)
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